lunes, 22 de agosto de 2016

.Confusión

Tenía un dolor de cabeza increíble. Había dormido durante horas, o esa sensación tenía, pero no había descansado nada. Notaba todo el cuerpo dolorido y no sabía por qué. Me incorporé en la cama y me quedé mirando al vacío. ¿Por qué me dolía todo el cuerpo? Alguien interrumpió mis pensamientos tocando en la puerta. Era Djami.

- ¿Qué tal te encuentras?

- Bien. ¿Donde estoy? ¿Qué ha pasado?
- No te acuerdas. Claro. Mmm... Veamos, ¿recuerdas algo?
- Solo tengo algunas imágenes cortadas que atenazan mi memoria. 
- ¿Qué imágenes son esas?
- Un campo de batalla. Y a veces me veo luchando, pero eso es imposible. 
- ¿Por qué? Luchas muy bien. 
- ¿Qué?
- Mmm... Veo que es más grave de lo que pensaba.
- ¿Grave? ¿De qué estás hablando? ¿Quién eres?
- Espera aquí. Vuelvo enseguida. 
- ¡No! ¡Espera! ¡Responde a ...!

En ese momento la puerta se cerró con un portazo. No tenía fuerzas para ir detrás de aquella extraña mujer. Así que, con todo el pesar de mi alma, me desplomé en la cama y caí rendido en un profundo sueño. 

domingo, 21 de agosto de 2016

.Suspiro

"Ahora mismo, me encuentro sentada frente al mar, ese mar que tantas veces imaginamos y al que tanto anhelábamos ir. He logrado escapar pero no sé por cuánto tiempo lograré ocultarme. Esta es una carta desesperada, espero que consiga llegarte por los medios tradicionales. Brüel y yo llevamos tres días sin probar bocado, pero ella es más fuerte que yo. Cuídala por mi. Si logro escapar, nos reuniremos a las puertas de Handergroüb el séptimo día después del pleno lunar. Espero que estés bien y que no te hayan atrapado, la misión es lo más importante, pero también nuestras vidas. Sin nada más que decir, te hago llegar esta carta. Cuidaos. 

Ginzë."

Ginzë enrolló la misiva y la ató a la pata de su halcón. Le acarició la cabeza y le dio un leve beso, antes de animarla a emprender el vuelo. Vio cómo se perdía en el horizonte y se quedó un rato más oteándolo. Después, comenzó a desprender calor y comenzó a arder. Un ave de extraordinaria belleza emergió del fuego y comenzó a lanzar llamaradas contra los hombres que comenzaban a llegar a la arena en ese momento. 

sábado, 13 de agosto de 2016

.Libertad

"Levantó la cabeza y allí estaba ella, tan viva como siempre. Ya no destacaban en su rostro aquellas ojeras tan marcadas días atrás, ni aquella cara tan cansada que la había acompañado toda la semana. En su lugar, había una expresión de felicidad inmensa. Tan pronto como recobró el sentido, se dio cuenta de lo que estaba pasando. A su alrededor, todos le estaban mirando. Esperaban que dijera algo o, en su defecto, que hiciera una seña. Tardó algo en reaccionar, pero al final, consiguió dedicar una sonrisa a su público. Se levantó de aquel banco tan incómodo y, con una extraña dificultad, se situó al lado de la elfa. Ella le dedicó una gran sonrisa y juntos se dirigieron hacia la salida. Fuera, el tiempo no había mejorado desde que habían entrado, hacía ya dos horas. En su lugar, la lluvia persistía, aunque no eran tan marcada como el chaparrón que les había pillado cuando venían por el camino. Ginzë le hizo un gesto para que montara, pero él estaba tan desubicado, que no percibió la señal. Le tomó el brazo y le dijo: "Debemos de irnos. El camino es largo." Él asintió con la cabeza y con cierta dificultad, consiguió subir al caballo. Una vez que estuvieron dispuestos, emprendieron juntos el camino hacia la libertad, aquella libertad que todavía tenía un sabor amargo en su boca, aunque él no le comentó ninguna de sus sospechas a Ginzë."