sábado, 13 de agosto de 2016

.Libertad

"Levantó la cabeza y allí estaba ella, tan viva como siempre. Ya no destacaban en su rostro aquellas ojeras tan marcadas días atrás, ni aquella cara tan cansada que la había acompañado toda la semana. En su lugar, había una expresión de felicidad inmensa. Tan pronto como recobró el sentido, se dio cuenta de lo que estaba pasando. A su alrededor, todos le estaban mirando. Esperaban que dijera algo o, en su defecto, que hiciera una seña. Tardó algo en reaccionar, pero al final, consiguió dedicar una sonrisa a su público. Se levantó de aquel banco tan incómodo y, con una extraña dificultad, se situó al lado de la elfa. Ella le dedicó una gran sonrisa y juntos se dirigieron hacia la salida. Fuera, el tiempo no había mejorado desde que habían entrado, hacía ya dos horas. En su lugar, la lluvia persistía, aunque no eran tan marcada como el chaparrón que les había pillado cuando venían por el camino. Ginzë le hizo un gesto para que montara, pero él estaba tan desubicado, que no percibió la señal. Le tomó el brazo y le dijo: "Debemos de irnos. El camino es largo." Él asintió con la cabeza y con cierta dificultad, consiguió subir al caballo. Una vez que estuvieron dispuestos, emprendieron juntos el camino hacia la libertad, aquella libertad que todavía tenía un sabor amargo en su boca, aunque él no le comentó ninguna de sus sospechas a Ginzë."

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